La despedida a una era del baloncesto

Adiós baloncesto. Es la primera palabra que le viene a uno a la mente a la hora de evaluar este Eurobasket 2017. Adiós a los campeonatos de Europa bienales, como habían sido desde 1935 con la única interrupción de la II Guerra Mundial, adiós a la actual regla de los pasos –cámino, para los muy ancianos-, adiós a toda una serie de jugadores que se despiden por edad, encabezados por Juan Carlos Navarro, o porque sí, quizá por hastío o porque ganan ya demasiado en la NBA, como Marco Belinelli, que daba a entender en una reciente entrevista que se va del equipo nacional de Italia a sus 31 años.

Otro que se despide es el pacto no escrito, pero mantenido durante años, entre la FIBA y las ligas profesionales, y en particular la Euroliga, según el cual no se pisaban mutuamente los callos: desde hace tiempo, las fases de clasificación y los campeonatos oficiales para equipos nacionales se disputaban fuera de la temporada de clubes, pero eso se acabó y a partir del próximo mes de noviembre empiezan las famosas ventanas que coincidirán con la temporada de la ACB y de la Euroliga. También de la NBA, pero eso en Estados Unidos preocupa poco: saben que con equipos de universitarios y/o semiprofesionales se clasificarán siempre para los grandes torneos internacionales. ¿Podrán hacer lo propio España o Francia sin sus máximas figuras, retenidas por sus clubes en Europa y Norteamérica?

Entramos así en un mundo nuevo y casi imposible de predecir, que ríanse ustedes del de Aldous Huxley

El propio Eurobasket 2017, con la imponente lista de jugadores famosos ausentes por causas varias, forma ya parte de ese mundo nuevo y ve dificultados los pronósticos, ya de por sí complicados desde que son 24 los equipos participantes y países con escaso peso en tiempos recientes -pero no escasa tradición-, como Letonia o Georgia, presentan selecciones altamente competitivas.

Para acentuar la sensación de ruptura, ¿qué les parece un Eurobasket en el que ningún jugador del Real Madrid juega con España y ninguno del Maccabi de Tel Aviv con Israel?

Con todo ello, la España de Pau Gasol -el flotador al que vamos a agarrarnos para aguantar esta procelosa etapa-, su hermano Marc y la lujosa pareja de bases Ricky RubioSergio Rodríguez sigue siendo favorita, sobre el papel, para renovar otra vez su título. Pero tras ellos la nómina de novatos inexpertos es muy larga, y falta plasmar el potencial sobre la cancha… y sin Sergio Llull.

En fin: si el presente parece arduo, más incierto aún el futuro. Vivamos el momento.

Fuente: elmundo.es